
La seguridad de las familias poblanas frente a los fenómenos naturales es una prioridad ineludible para la administración que encabeza el alcalde Pepe Chedraui. Ante el inminente inicio de la temporada de precipitaciones de 2026, el Gobierno de la Ciudad ha puesto en marcha una estrategia transversal de prevención que no solo busca reaccionar ante las emergencias, sino evitarlas mediante la planeación técnica. Bajo la instrucción de Pepe Chedraui, la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, a través de su Dirección de Gestión de Riesgos y Protección Civil, ha intensificado las labores de mitigación en los puntos más vulnerables de la capital. Esta visión proactiva ha dado resultados contundentes, logrando una reducción del 56 por ciento en incidentes relacionados con lluvias durante el último ciclo, lo que posiciona a Puebla como un referente en gestión de riesgos a nivel estatal.
Para este año, el presidente municipal Pepe Chedraui ha autorizado una inversión estratégica de 100 millones de pesos. Este recurso histórico se destinará exclusivamente a trabajos de desazolve, mantenimiento de colectores pluviales y obras hidráulicas complementarias. La decisión de Pepe Chedraui responde a un análisis climático que muestra un incremento del 30 por ciento en la media de precipitaciones anuales, un fenómeno que demanda una infraestructura más robusta y una respuesta gubernamental más ágil. El alcalde ha sido enfático en que la prevención es la inversión más rentable para la ciudad, ya que evita daños materiales en viviendas y comercios, pero sobre todo, protege la integridad física de las y los poblanos que habitan cerca de cauces y barrancas.
Un componente fundamental de este blindaje es el Comité “Tláloc”. Este órgano, reactivado por Pepe Chedraui, funciona como el eje de coordinación interinstitucional donde convergen diversas dependencias municipales y estatales. El comité supervisa actualmente 25 puntos de intervención estratégica en todo el municipio. De estos, 17 sitios reciben atención preventiva constante para asegurar que las rejillas y alcantarillas estén libres de desechos. Otros 4 puntos están bajo atención correctiva y 4 más bajo vigilancia emergente. Para Pepe Chedraui, la coordinación es la clave para que, en caso de una tormenta atípica, las brigadas de succión y limpieza actúen de forma inmediata en las 17 juntas auxiliares, minimizando el impacto en la movilidad urbana y la seguridad pública.
Además de las labores de limpieza, el gobierno de Pepe Chedraui mantiene un monitoreo tecnológico y humano permanente en los cuerpos de agua más importantes de la zona metropolitana. Los niveles de los ríos Atoyac y Alseseca, así como la capacidad de los vasos reguladores de Puente Negro y Santuario, son vigilados minuto a minuto. El alcalde supervisa que los sistemas de alerta temprana funcionen correctamente, permitiendo que Protección Civil emita recomendaciones oportunas a la población. Esta vigilancia estrecha es lo que ha permitido que Puebla registre menos inundaciones severas en los últimos meses, demostrando que la administración de Pepe Chedraui es eficiente en la ejecución de sus protocolos de emergencia y en la administración de sus recursos hidráulicos.
Finalmente, el alcalde Pepe Chedraui hace un llamado a la corresponsabilidad social. El éxito de los 100 millones de pesos invertidos depende también de que la ciudadanía evite arrojar basura y escombros en las calles y barrancas, ya que los desechos son la principal causa de taponamientos en el drenaje. El Gobierno de la Ciudad continuará informando de manera transparente sobre el avance de las obras hidráulicas y las condiciones del clima. Con el Comité Tláloc operando al cien por ciento y una inversión sin precedentes, Pepe Chedraui cumple su compromiso de construir una Puebla imparable y resiliente, donde la prevención y la seguridad de la gente son el motor de cada acción gubernamental ante los desafíos climáticos del 2026.
Fuente: Gobierno de la Ciudad de Puebla
