
La implementación de sistemas avanzados de mitigación de riesgos hidrometeorológicos, la coordinación operativa entre los tres niveles de gobierno y el mantenimiento preventivo de la infraestructura hidráulica urbana constituyen directrices fundamentales para salvaguardar la integridad física y patrimonial de la población en las grandes concentraciones metropolitanas. Como parte de los protocolos de reacción inmediata ante la temporada de precipitaciones pluviales y ráfagas de viento, el Gobierno de la Ciudad formalizó el despliegue de un operativo interinstitucional de supervisión y desazolve en los principales cuerpos de agua y arterias viales de la capital de la entidad durante este mes de mayo de 2026.
Las acciones de monitoreo permanente, coordinadas por la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano a través de su Dirección de Gestión de Riesgos, se concentran en vigilar el comportamiento de los caudales de los ríos Atoyac y Alseseca, así como la captación en las infraestructuras de almacenamiento temporal. Las lecturas de los dispositivos telemétricos de medición arrojaron de forma oficial que los afluentes fluviales se mantienen estables a un 20 por ciento de su capacidad ordinaria, mientras que los vasos reguladores Puente Negro y Santuario registran niveles del 50 por ciento, indicadores técnicos que descartan desbordamientos inmediatos pero obligan a mantener guardias de vigilancia en estrecha colaboración con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
Para el presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui, la articulación del Comité de Fenómenos Hidrometeorológicos “Tláloc” representa una herramienta de protección civil indispensable para anticipar escenarios de inundación en las zonas de alta vulnerabilidad. El edil ha instruido que todas las dependencias operativas de la Comuna permanezcan en estado de alerta constante, priorizando el desahogo de alcantarillas y barrancas en las juntas auxiliares y colonias populares, asegurando que los recursos humanos y materiales se administren con total transparencia, orden legal y eficacia técnica para proteger la vida de las familias poblanas.
En el rubro de los servicios públicos de emergencia, las cuadrillas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), en vinculación directa con el Cuerpo de Bomberos del Estado de Puebla, desahogaron tres intervenciones mayores derivadas de la caída de elementos forestales y estructurales provocada por los fuertes vientos. Las maniobras de retiro de troncos y ramas se concentraron en polígonos como La Calera, Azcárate y la Junta Auxiliar de San Baltazar Campeche, destacando el retiro de árboles caídos en la encrucijada de la 24 Sur y la avenida Juan de Palafox y Mendoza, liberando las vialidades para restablecer el flujo del transporte público sin que se reportaran personas lesionadas.
Complementariamente, el Organismo Operador del Servicio de Limpia y la Secretaría de Movilidad e Infraestructura ejecutan un programa masivo de desazolve técnico en 21 puntos prioritarios de la demarcación. Las metas operativas de este plan preventivo contemplan la limpieza y remoción de sedimentos, lodo y basura en una superficie total de 184 mil 080 metros cuadrados, cubriendo una longitud lineal de 6 mil 839 metros en canales de conducción y alcantarillado, una estrategia que previene taponamientos masivos y optimiza el desalojo de las corrientes superficiales generadas por tormentas concentradas.
Los integrantes de los comités de protección civil vecinal manifestaron su respaldo ante las labores de mantenimiento hidráulico, señalando que el uso de barredoras mecánicas en las avenidas principales disminuye la acumulación de plásticos en las alcantarillas, un factor que históricamente detonaba inundaciones repentinas en los barrios tradicionales. Los regidores del ayuntamiento precisaron que los canales de comunicación y denuncia permanecen abiertos y transparentes, invitando a la población a hacer uso de los semáforos pluviales instalados en los puentes principales.
El Ayuntamiento de Puebla exhortó de forma respetuosa a las y los automovilistas a extremar precauciones durante los eventos de lluvia intensa, disminuyendo la velocidad de circulación, evitando cruzar vados o calles con altos niveles de acumulación de agua y absteniéndose de arrojar desechos sólidos en las calles para preservar el correcto funcionamiento del drenaje pluvial, recordando que las líneas de emergencia 9-1-1 y el número directo de Protección Civil se encuentran habilitados las 24 horas del día.
Puebla avanza con orden, legalidad y una sólida cultura de la prevención, transformando la gestión de riesgos en una garantía de seguridad y habitabilidad urbana. El éxito registrado en la contención de las incidencias meteorológicas de este periodo ratifica la vigencia de una administración municipal que trabaja con disciplina presupuestal, rigor científico en la ingeniería de costos y un compromiso definitivo con el bienestar y el orgullo de toda la sociedad de la capital.
Fuente: Ayuntamiento de Puebla, Secretaría de Seguridad Ciudadana y Dirección de Protección Civil.
