
El gobernador Alejandro Armenta encabezó un recorrido de supervisión por la cuenca del Río Atoyac, donde destacó que el agua ya presenta una apariencia semitransparente en los primeros tramos intervenidos. Este avance es resultado de una estrategia integral alineada con la visión ambientalista de la presidenta Claudia Sheinbaum. Armenta subrayó que el rescate del río no es solo una obra de infraestructura, sino un acto de justicia social para devolver la salud y el bienestar a las familias que habitan en los márgenes de este afluente histórico.
La administración estatal trabaja para que el agua, que nace limpia en la zona de San Matías Tlalancaleca, mantenga su calidad hasta el Lago de Valsequillo. Al frenar la contaminación por descargas industriales y sanitarias, el Gobierno de Puebla cumple con un compromiso generacional, transformando un problema ambiental en una oportunidad para el desarrollo regional sostenible y el turismo comunitario, rescatando la riqueza natural que disfrutaron padres y abuelos.
Fuente: Gobierno del Estado de Puebla
