
En un operativo estratégico para combatir la tala ilegal, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), a través de la Policía Estatal Forestal, localizó y destruyó seis hornos clandestinos en el municipio de San Nicolás de los Ranchos. Estas estructuras eran utilizadas para el procesamiento irregular de madera, representando una grave amenaza para el equilibrio ecológico de la región. El gobernador Alejandro Armenta ha instruido mantener una vigilancia permanente en las zonas boscosas para frenar el aprovechamiento no autorizado de los recursos forestales.
Estas acciones de vigilancia pie-tierra forman parte de una política de protección del medio ambiente que busca preservar los pulmones naturales de la entidad. Al eliminar estos centros de procesamiento ilegal, el Gobierno de Puebla no solo castiga la actividad delictiva, sino que protege la biodiversidad y garantiza que los recursos naturales sean aprovechados únicamente bajo la ley, asegurando un futuro sustentable para las próximas generaciones de poblanos.
Fuente: Gobierno del Estado de Puebla
