
La conservación de la riqueza arquitectónica, el ordenamiento de las actividades comerciales tradicionales y la optimización de la experiencia de movilidad peatonal se consolidan como ejes prioritarios dentro de la agenda de desarrollo urbano sustentable en la capital de la entidad. En el marco de las estrategias permanentes de mantenimiento del primer cuadro de la Angelópolis, el Gobierno de la Ciudad desplegó un operativo institucional de concertación y socialización con los locatarios y vecinos de la emblemática Calle de los Dulces, ubicada en la calle 6 Oriente, en el tramo comprendido entre la Avenida 5 de Mayo y la calle 2 Norte, en este mes de mayo de 2026.
La jornada de acercamiento comunitario fue coordinada de manera transversal por la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural de Puebla, contando con la participación activa de los visitadores de la Secretaría General de Gobierno. El propósito central de esta intervención es dar a conocer formalmente las pautas contenidas en el denominado “Decálogo de la Calle de los Dulces”, un instrumento de mejora regulatoria y sensibilización civil diseñado para promover el cuidado corresponsable del espacio público y salvaguardar la fisonomía histórica de este importante polo de atracción turística.
Para el presidente municipal, Pepe Chedraui, la preservación del patrimonio edificado de la humanidad no depende exclusivamente de las acciones coercitivas de la autoridad, sino de la construcción de una sólida cultura de corresponsabilidad entre la ciudadanía y los sectores productivos. Mantener un Centro Histórico limpio, ordenado, transitable y respetuoso de su vocación turística eleva la competitividad económica de la capital, protege el patrimonio familiar de los comerciantes tradicionales y afianza el orgullo de identidad de la sociedad poblana.
Durante los recorridos de socialización por los diversos establecimientos, las autoridades explicaron detalladamente el contenido normativo del decálogo, el cual establece criterios claros sobre el manejo adecuado de los residuos sólidos urbanos, la prohibición de colocar elementos que obstruyan el libre tránsito sobre las banquetas y el mantenimiento estético de las fachadas históricas, respetando la paleta de colores autorizada por las instituciones de antropología.
La titular de la Gerencia del Centro Histórico, Aimeé Guerra Pérez, precisó que esta iniciativa busca armonizar los intereses comerciales de las familias que han preservado la tradición dulcera por generaciones con los derechos de los peatones a disfrutar de un espacio público seguro y estéticamente prolijo. La funcionaria puntualizó que los lineamientos técnicos del decálogo actúan como una guía preventiva para evitar el deterioro de los inmuebles catalogados que otorgan valor universal a la zona.
Por su parte, el secretario General de Gobierno, Franco Rodríguez, enfatizó que el diálogo y la conciliación son las herramientas predilectas de la administración actual para resolver las problemáticas de la vía pública. Los locatarios de la 6 Oriente manifestaron su total disposición para sumarse a estas mesas de trabajo, reconociendo que el orden normativo se traduce de forma inmediata en una mayor afluencia de visitantes nacionales e internacionales y en el fortalecimiento de la seguridad ciudadana.
El ayuntamiento recordó que para consolidar el carácter peatonal del corredor, se aplicarán restricciones estrictas a la circulación motorizada, quedando estrictamente prohibido permanecer estacionado dentro del perímetro delimitado por la pluma vehicular. Los accesos de automóviles se limitarán exclusivamente a unidades autorizadas de servicios de emergencia o carga y descarga en horarios regulados, sancionando a quienes vulneren estas disposiciones viales.
Puebla avanza con orden legal y sensibilidad cultural, demostrando que la planeación estratégica es la vía idónea para heredar una capital funcional y viva. Al unificar los esfuerzos de los comerciantes tradicionales con la normatividad municipal de conservación, el gobierno del municipio refrenda su compromiso de proteger el corazón histórico de la Angelópolis, proyectándola hacia el futuro como un modelo de habitabilidad, orden comercial y vanguardia turística definitiva.
Fuente: Ayuntamiento de Puebla, Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural.
